Cuenta la leyenda

OK, pero ¿cuál? Porque Gustavo Adolfo escribió unas cuantas, pero cuando decimos las palabras que dan título a este post (no diré entrada, que no llevo el tema bien), no especificamos. De especificar, no de echar pimienta o nuez mozcada. Madre mía, esto va a ser duro.

Esta mañana he pensado: «Alberto, va siendo hora de que seas tú quien parta el bacalao». Acto seguido lo he tenido claro; debería montar una pescadería. ¿Pero cómo? Si cuando iba con mi madre al mercado yo no podía llevar la bolsa del pescado. Es que la ponían encima de «todo» y aquello estaba viscoso y olía raro. Ahora lo raro y viscoso, soy yo. Por favor, olvidad eso último.

Bueno, hasta aquí el guión que tenía en mente para este post, así que a partir de ahora todo puede pasar… Oh, mira, es la Súper Luna, hija de Mother Looner, a su vez descendiente de Moonraker, que vino entre «La espía que me amó» y de «Sólo para sus ojos». [Tu figura religiosa predilecta] bendiga a la Wikipedia, que me gusta James Bond, pero ni mucho menos para saber el orden de las pelis y todos sus actores/actrices/encargados de iluminación.

Es 15 de noviembre y desde hace unos minutos ya sé cual será el plan de mi 25 de diciembre. Le tenía mucha pereza al tema, lo mismo es mejor así. O lo mismo no. Yo qué sé. A mí ese día sólo me apetece ver NBA, que es un día grande, juegan los mejores y a una hora normal, vamos, que es la excusa perfecta. VIVA LA NAVIDAD.

Os voy a contar algo personal, que voy de que lo hago constantemente, pero no es nada más que la puntita. Ese símil es con el iceberg que acarició al Titanic, mal pensados. Hay una chica. Bueno, hay muchas, dicen que más que hombres, pero hay una que me hace caso. No contaré nada más, que de lo contrario parecería mentira.

En la última entrada os dije que estaba en un momento muy «Agatha Christie» de mi vida, ahora le he añadido a ese momento a Henning Mankell y John Connolly, con sus respectivos Kurt Wallander y Charlie Parker a la cabeza. Del primero he leído «Asesinos sin rostro» y del segundo estoy con «El camino blanco». Así que junto a Poirot (el detective de Christie), tengo a un trío que me saca de todos los apuros (?)

Y mira, no me apetece escribir más. Y como de momento no me gano la vida ni con esto, ni con la pescadería, pues hasta aquí.

Publicado por

Alberto Cuadrado

Buenas noches (o lo qué sea), bienvenidos, gracias por estar aquí.

4 thoughts on “Cuenta la leyenda”

  1. Anda nueva entrada, ¡muy entretenida!
    A mi tampoco me gusta lo de la bolsa pringosa pero me encanta el pescado. Por cierto, o estoy muy teacher últimamente o he visto nuez moZcada jaja
    No me queda claro lo del 25, espero que sea un plan con esa chica que comentas. Por cierto ¿christmaslover lover? Seguiremos leyendo 🙂

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