Nunca voy a ser feliz

Hace un rato he dicho esto en Twitter:

Y aquí estoy.

Tranquilos, que todo tiene una explicación. Bueno, casi todo.

Nunca voy a ser feliz. Llevo unos días/semanas con un estado anímico mejor que hace unos días/semanas/meses. Aún así creo que nunca seré feliz.

Lo creo así porque PARA MÍ la felicidad es un estado tan absoluto, en el que hay que tener tantas cosas bajo control (trabajo, familia, enfermedades, dinero y mil más), que sé que jamás alcanzaré.

Cuando las cosas me salen más o menos bien, cuando estoy a gusto, cuando hago cosas que me apetece o, yo qué sé, cuando me regalan algo, yo no estoy feliz, yo estoy contento.

No sé, si mi equipo gana la Champions, pues estoy contento.

Si mi piloto gana el mundial, pues estoy contento.

Si estoy conociendo a una chica que me gusta, pues estoy contento.

Puede que esa sea la felicidad de los demás, pero no para mí. Esa palabra, PARA MÍ, es demasiado, es utópica. Quizá me lo digo a mí mismo para no dejar de perseguirla, puede ser.

“-Alberto, no eres feliz, no te acomodes. -Dice mi Pepito Grillo-“. Por cierto, el mismo Pepito me dice que queme cosas, pero no le hago caso. De momento.

Hay gente que se va de cañas, sube una foto a Instagram y pone su etiqueta de “#felizcomounaperdiz”. Y según la RAE, pues tienen razón. La RAE dice lo siguiente:

Felicidad.

Del lat. felicĭtas, -ātis.

  1. Estado de grata satisfacción espiritual y física.
  2. Persona, situación, objeto o conjunto de ellos que contribuyen a hacer feliz. Mi familia es mi felicidad.
  3. Ausencia de inconvenientes o tropiezos. Viajar con felicidad.

La tercera acepción. Eso es lo que quiero decir. ¿Ausencia de convenientes? ¿De tropiezos? Pues eso, que jamás la alcanzaré. Ni falta que hace.

Por que a mí me vale con lo que pienso. Yo quiero estar contento cada día. Durante el mayor espacio de tiempo posible. Esté dónde esté, haga lo que haga. Porque no puedo decir que estoy feliz si estoy viviendo en un sitio que odio, pero si que puedo estar contento. Creo que me entendéis. Me leéis pocos, pero sabéis por donde voy.

Pues nada, ya lo he dicho.

En la última entrada dije que estaba escribiendo algo. No lo he dejado, pero si que voy a tardar. Quería hacerlo rápido. Casi acabarlo al ponerme, pero no. Lo voy a hacer bien. O todo lo bien que sepa hacer algo que no he hecho nunca.

Dicho lo cual, gracias por venir 🙂

Publicado por

Alberto Cuadrado

Buenas noches (o lo qué sea), bienvenidos, gracias por estar aquí.

4 comentarios en “Nunca voy a ser feliz”

  1. Sabes cuál es el problema? Que desde pequeños nos han vendido que la felicidad es cuando TODO nos va bien Mira todos los cuentos y películas Disney con las que hemos crecido
    Y si eso lo unes a personas que somos exigentes con nosotros mismos, que nos gusta la perfección, que nos gusta tenerlo todo controlado.
    Estar contento ya es mucho pero ser feliz también se puede, que no será un FELIZ DISNEY, pero será más que estar contento y te digo una cosa? No se para que te pregunto porque sabes que te la voy a decir, llegaras a ser feliz aún no es el momento, te quedan aún cosas por trabajar y por pasar pero con las ganas que estás poniendo lo vas a conseguir
    Un día te darás cuenta que puedes ser feliz sin un duro, sin salud (ya sea tuya o de un familiar), sin un trabajo e incluso viviendo debajo de un puente
    Confía pequeño padawan!

  2. Estoy de acuerdo contigo en muchas cosas, es imposible ser Feliz por completo, siempre hay cosas que podrían ir mejor. Además, la felicidad es algo subjetivo, cada persona en el mundo lo podría definir de una forma diferente a otra. Lo importante es estar lo más contentos posibles con nuestras cosas y disfrutar del momento y de las personas a las que queremos. ¿Sabes? Yo tampoco voy a ser FELIZ, me falta algo demasiado grande como para poder serlo. Pero como no queda otra que seguir adelante, nos aferraremos a las cosas buenas que tenemos y a las que estén por llegar, hay que ver el lado positivo. Y al mismo tiempo saber convivir con las cosas negativas, es parte de la p*** vida. Y bueno, si no somos felices del todo, al menos seremos unas personas contentas, que no es poco.
    Releyendo… Me ha quedado un poco triste…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *