Esperando título

Os lo juro (hablo en plural, como si me leyese más de una persona), tenía cosas pensadas para esta entrada. Cosas buenas. Pero me he puesto a escribir y se han ido. Como tu dignidad cuando coges el móvil a las 3 a.m. y piensas “¿qué foto tendrá?” y acabas escribiendo un mensaje que al día siguiente tendrá peores consecuencias que una noche de Jagermeister (lo he tenido que buscar, ni lo he probado, ni lo he comprado).

Bueno, vamos (otra vez en plural) a tirar de improvisación.

Acabo de cenar. Lo bueno de estar tan solo, es que por poco que prepares, tienes para dos o tres veces. Siempre que cocino hago tuppers. Es de las pocas cosas que hago bien (creo). Y siempre acabo hecho polvo mentalmente por el mismo asunto: la comida del tupper se enfría en 3 minutos, en el tupper en 3 días. No hay derecho.

Vivo de alquiler, no estoy pensando en comprar, pero de vez en cuando miro qué hay, lo mismo algún magnate ruso se vuelve a Moscú y deja a su pareja sin menú y soplando a la sopa fría y tiene a la venta su palacete por un módico precio. Pero qué mas dará, si no tengo ni para la entrada. La gente no le da mucho valor a eso, pero yo quiero tener un recibidor digno. Espero que lo hayáis pillado. Entrada… recibidor… Voy pidiendo perdón. Será lo mejor.

Si alguna vez decidís empezar un blog, un canal en YouTube o algo del estilo, os recomiendo, si os quedáis atascados, ir a comprar. Joder, eso es un filón. El otro día un hombre cogió un paquete de jamón dulce. Hasta aquí todo normal. Pero es que lo cogió tan de atrás que debió sustraerlo de Narnia (no la he visto, ni probado). Le faltó decirle a algún trabajador si en el almacén tenían jamón dulce del que caduca tras el día del juicio final. Si total, el jamón dulce dura lo que dura, como las relaciones. Ojo que se me ha quedado esto perfecto para contaros una historia de mierda.

Tengo que pensar si lo hago o si no.

Solo os diré el principio.

“- No me gusta soñar -dije.”

“-¿Por qué? A mí sí. Allí consigo cosas que aquí son imposibles -dijo ella.”

“- Por eso mismo. No lo quiero ni soñar.”

Después ella se coló en mis sueños.

Esto quizá suene a paranormal, lo mismo a vosotros también os pasa. Hay veces que estoy soñando y estoy en una situación que anhelo. La deseo, pero la veo tan lejos, tan inalcanzable, que como dije en aquella conversación, ni quiero soñarla. Pues en muchas de esas ocasiones, en el sueño, cierro los ojos, me concentro y me despierto. Ahora es cuando esto lo lee un médico y me dice que tengo un tumor cerebral.

Estoy pensando en tomarme el blog un poco más en serio. Publicar con regularidad. Seguiremos informando.

Pero antes se me tiene que pasar la emoción por mis ventanas y puertas. Cosa que no creo que pase dentro de poco. Es que:

Entrada dedicada a @idexbenz, por captar el rollo monólogo 🙂

PD: Me gustó mucho que os gustase tanto la última entrada.

Publicado por

Alberto Cuadrado

Buenas noches (o lo qué sea), bienvenidos, gracias por estar aquí.

Un comentario en “Esperando título”

  1. No tengas miedo a soñar, a veces la vida nos sorprende y se cumple ese sueño que creías mucho más que imposible Y te pasas los días pensando cómo has llegado allí a “tener” eso que tanto anhelabas pero a la vez disfrutando de cada segundo, incluso de los malos (discusiones, diferencias, la vida en vuestra contra…)
    Y aunque en mi caso el tiempo que duró este sueño no fuera lo suficientemente largo, que me sienta timada a ratos porque me faltaron muchas cosas por compartir al llevárselo demasiado pronto Te juro que no cambio ni un segundo a su lado aunque ahora me pasé el tiempo echándole de menos y llorando más de lo que lo he hecho en toda mi vida y eso que casi 44años dan para muchas lágrimas
    Lo estás haciendo muy bien, estas sabiendo coger las riendas de tu vida y enfrentarte a muchas cosas que otros no serían capaces ni de imaginar, así que sigue el consejo de una que sabes que te entiendo y atrévete a soñar!
    Ya sabes que al principio da miedo pero luego lo consigues y esa satisfacción no te la quita nadie

    Toma sermón antes de las 7 de la mañana, si es demasiado profundo, te lo lees mejor después de comer que a lo mejor hasta te sirve para quedarte dormido y hacer una buena siesta.

    Por cierto yo soy de las que buscan el jamón, los yogures, etc que caduquen lo más tarde posible…. ya puedes criticar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *